¿Hasta donde se devaluará el Bolívar?

Esa es una de las preguntas que rondan la mente de los venezolanos, trataremos de hacer una pequeña contribución con la intención de aclarar el panorama lo más posible. Para esto les presentamos un par de gráficos de nuestra elaboración con estadísticas del Banco Central de Venezuela BCV, el primero a continuación indica la evolución de la oferta monetaria liquidez M2, también llamado dinero circulante en la economía. En el mismo también se presenta la evolución de las reservas internacionales. En ambos casos desde la primera semana de 2012 hasta la última cifra disponible por el BCV en septiembre.

M2 Reservas

Siendo Venezuela un país exportador de mercancías lo esperado sería que a medida que aumenten las exportaciones las reservas aumentaran a la par de la liquidez, esto es porque Petróleos de Venezuela SA, PDVSA, debería vender los dólares que producen sus exportaciones, los cuales se acumularían como reservas en el BCV y a cambio recibiría bolívares que aumentarían la oferta monetaria o M2. Gráficamente las dos curvas deberían correr en paralelo. Sin embargo nuestro país no está funcionando así. En primer lugar notamos saltos en la línea anaranjada de las reservas, los cuales se producen por movimientos provenientes desde el FONDEN, los cuales no tienen contrapartida en la liquidez, en segundo lugar y es probablemente lo más grave es como las curvas se cruzan, que es un efecto visual porque tienen medidas distintas a ambos lados del gráfico, pero lo que de verdad indican es que su tendencia tiene pendiente inversa, como lo señalan las líneas de puntos. Esto último ocurre porque la liquidez está creciendo independientemente del comportamiento de la balanza de pagos, expresado en el movimiento de reservas. Y es que desde la última modificación de la ley que rige el funcionamiento del BCV se permitió que este financiara a las empresas del Estado. Desde entonces se ha emitido dinero para financiar a PDVSA, a las empresas de Guayana, al sistema eléctrico y a cualquier institución dependiente del Gobierno Central.

Lo anterior se ve agravado por una caída sostenida en el valor de las reservas, derivado de dos elementos. El primero es que la mayoría de las mismas son oro y este metal ha venido perdiendo valor en los últimos tiempos. Anteriormente el valor del oro era contabilizado a precio de adquisición histórico. Sin embargo el método de cálculo se cambió cuando el precio del metal estaba en ascenso con la idea de reflejar mayor valor en las reservas. Esto funciona en la subida pero en la bajada tiene efectos devastadores. El segundo elemento que afecta al valor de las reservas internacionales,  pero no menos importante, es la incapacidad de PDVSA de contribuir con un mayor flujo de dólares proveniente de la venta de petróleo.

Un segundo gráfico que relaciona los dos indicadores, resulta de dividir la liquidez entre reservas o a qué precio el dólar respalda a las reservas. Al 20 de septiembre por cada dólar de reservas hay 41.67 bolívares. Cualquier parecido con el tipo de cambio paralelo NO es pura coincidencia.

M2 sobre reservas

Entonces nos preguntamos: ¿Para dónde va el tipo de cambio?

Si creemos que el gobierno seguirá por donde va, entonces el cielo es el límite y no hay techo para la devaluación, ni para su hermana gemela la inflación. Lo importante aquí no es la apertura de un mercado paralelo o de permuta, eso solo será un alivio temporal y eventual, que deberemos aprovechar con todas las herramientas posibles. El verdadero problema es cómo se financia el Gobierno Venezolano, hoy día en buena medida es mediante emisión inorgánica de dinero, como hemos visto.

Si por el contrario creemos que vendrá una reestructuración del gasto, donde se eliminará el déficit, se promoverán las exportaciones de bienes o servicios, se eliminará el financiamiento monetario del gasto entre muchísimas otras medidas. Si creemos que eso es posible, entonces un futuro espléndido nos espera, particularmente vendiendo petróleo a $100 dólares el barril.

Dejamos al lector escoger el escenario.